¿Por qué el ónix deja pasar la luz?

El ónix es una piedra sedimentaria que se forma cuando el carbonato de calcio arrastrado por las aguas de manantial se deposita capa a capa durante miles de años. A diferencia del mármol, su estructura cristalina no detiene la luz en la superficie: la luz penetra en la piedra, se dispersa entre las capas y sale suavizada por la otra cara.

¿De dónde procede su translucidez?

Los cristales de calcita se disponen en capas finas y paralelas. Cuanto más limpias y finas son las capas, con mayor facilidad pasa la luz. Por eso el ónix blanco es la variedad más luminosa, mientras que el ónix miel y el ónix naranja tiñen la luz de un tono ámbar.

El mapa de vetas

Las vetas se forman cuando minerales como el óxido de hierro se filtran entre las capas. Cada bloque tiene su propio mapa; por eso, dos lámparas Nyxora nunca se ven iguales. En nuestro taller, el número de bloque de cada pieza queda registrado.

Cómo elegir la fuente de luz

La luz que mejor revela las vetas del ónix es el blanco cálido de 2700 K. Una luz más fría vuelve grisácea la piedra; una más cálida, en cambio, difumina el contraste entre las vetas. Por eso recomendamos 2700 K para las lámparas Nyxora.

La luz no se refleja: se filtra a través de la piedra.